Este es uno de los muchos bares de pinchos que hay en la parte vieja de San Sebastián. Pero de entre todos a los que fuimos (muchisimos), este es el que más nos gustó.
Aunque es muy pequeño y normalmente está lleno, merece la pena hacerse un hueco para probar los distintos y originales pinchos que tienen, acompañándolos con una copa de Txacolí.
Además, a diferencia de la mayoría de bares de este estilo, los camareros son muy amables!
| 1 estrella | ¡Evítalo! | |
| 2 estrellas | Regular | |
| 3 estrellas | Interesante | |
| 4 estrellas | Merece la pena | |
| 5 estrellas | Imprescindible |

